¡lluvia de millones!

el primer libro sobre historia del rock peruano, se publicó en junio del 2002.

“Alta Tensión”: Los 15 años del primer libro sobre rock peruano y un cortocircuito con Pedro Cornejo, su autor

El primer libro sobre rock peruano sopla sus 15 velitas en junio de este año. Su autor, Pedro Cornejo, no da entrevistas desde hace mucho. Pero nos encontramos con él y quisimos hacer nuestro mejor intento. Al menos no nos mandó a la mierda, cual 'subte' que alguna vez fue.

Publicado: 2017-06-05

“Alta Tensión. Los cortocircuitos del rock peruano” (Emedece, 2002), es el primer libro que se ha escrito sobre la historia del rock en el país. Narra desde la llegada del género a Lima a mediados de los años cincuenta, hasta inicios del presente milenio. Recorre 47 años de historia, contiene más de 300 páginas de investigación, entrevistas a músicos que han marcado las distintas etapas del rock en el país, un vasto catálogo fonográfico con los títulos de casi todos los casetes, vinilos y CDs de rock peruano lanzados hasta la fecha de su publicación. Nunca más nadie ha hecho algo igual hasta estos días. Hoy esta joya cumple 15 años

 

“Se trata, pues, de una historia accidentada, discontinua y fragmentaria, que se ha truncado una y otra vez y en la que aparentemente no hay un hilo conductor que articule sus diferentes períodos. De ahí la importancia de reconstruir esa historia: para darla a conocer pero también para explicar sus cortocircuitos y, sobre todo, para que las futuras generaciones de rockeros se reconozcan en ella. Para eso es imprescindible traer ese pasado al presente –reeditando aquellos discos, reivindicando a sus actores y contando sus historias- y volverlo parte del imaginario y del plexo de referencias de los jóvenes de hoy” (Cornejo 2002: 11)


Pedro Cornejo, su autor, es una figura tan trascendente como controversial en el rock peruano. Es y ha sido, ante todo, seguidor de Frank Zappa, y lo será hasta la tumba. En los 80, participó en una de las bandas fundadoras de la movida subte llamada Guerrilla Urbana, fue también filósofo de la PUCP, jefe de división del sello Warner Music en la disquera El Virrey en los 90, crítico de rock en El Comercio, manager de una reconocida banda local, y por supuesto, autor de varios libros sobre rock.

pedro cornejo. FOTO: JOSE LOO / la república

Pero hoy es imposible que Pedro acepte una entrevista. Hace varios años que no habla con ningún medio masivo de comunicación. Luego de su último libro sobre rock se alejó de la escena por decisión propia. Incluso no tiene consigo ninguno de sus trabajos. Antes había colgado varios de sus ensayos e incluso un libro en una web personal, que lamentablemente ya no existe. Sus libros están agotados. En algunas bibliotecas universitarias, como las de la PUCP, universidad donde enseñó por largo tiempo, felizmente todavía podemos encontrar varios de sus trabajos. Están disponibles para aquella ‘comunidad rockera’ en la que alguna vez tuvo vastas esperanzas.  


“Hablo, en cambio, de la comunidad rockera, es decir, de aquella colectividad juvenil para la cual el rock constituye el punto focal de su vida o, al menos, de su tiempo libre. No sólo como entretenimiento sino como factor de identidad grupal, generacional o individual, como fuente de valores o como expresión de su mundo interior (…) Esa colectividad, que no por casualidad se ha situado casi siempre en la periferia del circuito comercial establecido, constituye el reducto por excelencia del rock y es ahí donde se originan las movidas que sucesivamente lo renuevan garantizando su duración en el tiempo. Ahí está también el germen potencial de la expansión del rock nacional” (Cornejo, 2002: 128).

ESTE 2017 SE CUMPLEN 60 AÑOS
DESDE QUE por primera vez UN GRUPO PERUANO
EDITÓ UN MATERIAL CON CANCIONES DE ROCANROL.
FOTO: RAÚL GARCÍA PEREIRA  

A pesar de todo, hace unos días nos encontramos con él. Hablamos sobre Bob Dylan, a quien ambos seguimos. Dice estar contento de que le hayan dado el Nobel de Literatura al músico. Y, entonces, en medio de la conversación le dije que tenía que mostrarle algo. “Ah, ¡mi libro!”, dijo sorprendido. Definitivamente no se imaginaba que yo llevaba un ejemplar de “Alta Tensión”, que por suerte se lo compré a un hippie que lo vendía en las escalinatas de la bajada de baños de Barranco a suelazo limpio. “Ni yo lo tengo”, dijo. “¿Sabes cuántos años cumple tu libro?, Pedro”. “No, ¿cuántos?”. “Se publicó en el 2002. Cumple 15 años”. Ni él lo recordaba.


“Desde que conocí al Cornejo, allá por 1985, siempre me decía que estaba escribiendo una especie de libro sobre el rock en estos lares… ¡Conchasumadre! ¡Qué bien! –me dije- ¡por fin alguien inteligente, ecuánime, que escriba acerca de lo que pasa por estas putas calles!…Este voluminoso trabajo de más de 300 páginas, vino a convertirse en la piedra de toque y en el inicio, esperamos, de una recuperación de nuestras memorias y de esas historias que al parecer estaban condenadas a perderse para siempre en las páginas de los pasquines y fanzines que a duras penas intentan dar a conocer algo de nuestro pasado” (Daniel F 2007: 6)


Si bien fue el primer libro sobre el tema, nunca hubo la intención de contar ‘la’ historia del rock, era más bien ‘una’ historia del rock peruano, la que buscaba aportar el autor. Luego, por supuesto, vinieron otros libros. Algunos se concentraron en etapas particulares de la escena con su propio mérito, y especificando nuevos datos. Willy Sandoval, fundador de Los Belkings, me dijo, por ejemplo, que en el libro figura que los integrantes de su grupo eran del barrio chino, cuando en verdad él mismo lo fundo en Lince. Datos que se ajustarían luego en los libros que vinieron después de aquella primera piedra. Y para bien.


“Y es precisamente por ahí por dónde pasa la posibilidad de que el rock nacional despegue de manera definitiva: por la deterritorialización de esos mini circuitos, de manera tal que dejen de ser guetos cerrados sobre sí mismos y se conviertan en espacios abiertos por donde los grupos puedan transitar para ampliar el espectro de su audiencia. Sólo así el rock adquirirá el peso suficiente como para hacer sentir su presencia dentro del mercado musical y tendrá la posibilidad de regenerarse y hacer que los mecanismos de reproducción que ha desarrollado hasta hoy (sellos independientes, revistas o fanzines especializados, tiendas de discos, locales de conciertos, etc.) superen la condición de precariedad en que todavía se encuentran y se conviertan en verdaderos motores de una escena vigorosa y fecunda” (Cornejo, 2002: 129).


Con todo, cuando le pedí una entrevista a Pedro K., como también lo llamaban, a propósito del quinceañero de su libro, sabía que corría el riesgo de que me mandara a la mierda, cual subte que alguna vez fue. Tenía claro que no da declaraciones desde hace tiempo. Y que la especie humana no ha sido nunca de su mayor agrado. Cuando dictaba clases en la PUCP, llevaba puestos sus audífonos con música a full volumen para evitar el contacto con sus alumnos. Por dar un ejemplo de su misantropía. Pero ese día hice mi mejor intento. No todos los días se conoce a alguien así como Pedro Cornejo.

Lo siguiente que pasó fue que accedió a que le enviara las preguntas por correo. Cuando me envió las respuestas que aquí aparecen, pidió que no se editen. Así ha sido. Es seguro que se merece algo mejor que una nota en un blog como este para conmemorar los 15 años de su libro. Pero no lo desea de momento, él no da entrevistas. Está en su derecho. Bob Dylan, por quien nos encontramos ese día, tampoco da entrevistas a medios oficiales. Cada uno es un grande, a su manera.

Al menos, nos respondió esto, desde sus propios cortocircuitos.

Pedro Cornejo entre libros sobre íconos de la música, 
SOSTIENE  UN EJEMPLAR AGOTADO DEL 'ALTA TENSIÓN'
Y ME PERMITE TOMARLE UNA FOTO. CRÉDITOS: DIANA JOSELI 

Pedro, hace quince años se publicó el primer libro sobre historia del rock en el Perú: “Alta Tensión” (Emedece, 2002). Lo escribiste tú. ¿Cómo así te animaste a asumir el reto de contar más de 40 años de rock hasta entonces?

En el año 2000 el diario El Comercio me encargó hacer una selección con las mejores canciones de la historia del rock en el Perú. Eso me obligó a realizar una suerte de arqueología que me llevó a contactarme con sellos discográficos, músicos, estudiosos y aficionados de las diferentes etapas por las que había atravesado el rock en el país. El resultado fueron 4 Cds titulados “Crónicas del rock peruano” acompañados de sus respectivos booklets que incluían textos míos que sirvieron de punto de partida para el libro.

Nadie más ha hecho algo similar a tu libro. Nos dejas fechas, hechos, historias, desde los inicios,en los 60 y 70, luego sobre los 80 y los 90 hasta el 2002. Incluso un extensísimo“Catálogo fonográfico”con 571 títulos (entre longplays, casetes y discos compactos) de diversas bandas de rock peruano, de todas estas épocas. ¿Cómo fue el proceso de recopilación de datos y fuentes para tu investigación?

Eso se lo debo a algunas personas que me facilitaron material fonográfico y periodístico además, por supuesto, de sus recuerdos y puntos de vista. A todos ellos les agradezco en el prólogo del libro. Mi trabajo consistió en examinar y organizar ese material históricamente, someterlo a un escrutinio crítico y ponerlo por escrito de una forma atractiva y bien articulada. Completaron el proyecto las entrevistas que conforman la segunda parte del libro. No me interesaba hacer una historia exhaustiva ni mucho menos “definitiva”. La idea era dejar un primer registro que luego fuera retomado, cuestionado y reformulado a la luz de nuevos hallazgos y de distintas perspectivas.

El libro se publicó en junio del 2002. En esos momentos, ¿cuáles te parecían que eran los retos del rock peruano de cara al nuevo milenio?

No se me pasaba por la cabeza esa interrogante. Nunca he creído que exista un “movimiento” de rock peruano o cosa por el estilo. Siempre me ha parecido que se trata de intentos dispersos que, en determinadas circunstancias, se conjugan para luego volver a diseminarse.

Luego de tu libro, años después, se publicaron algunos textos específicos, sobre la primera etapa del rock en el Perú y varios más sobre el rock subterráneo de los 80. Pero ninguno sobre la corriente del rock comercial ochentera y noventera, habiendo logrado tantos hits. ¿Por qué crees que no han surgido investigaciones al respecto?

No lo sé. Probablemente porque no hay mucho que decir o pensar al respecto.

Los libros que se publicaron luego y se enfocaron en etapas particulares de la escena, nos trajeron nuevos datos y entrevistas a los propios personajes de la escena, con cada vez más precisiones. ¿Los has leído? ¿Crees que hay correcciones que realizar en tu libro, tal vez a partir de estas nuevas fuentes o los nuevos datos? ¿Cuáles, por ejemplo?

No he leído ninguno de los libros que se publicaron después. Mi libro salió el 2002 y el año 2004 publique mi último trabajo sobre rock. Desde entonces, no tengo mayor contacto con el rock local.

Luego de la primera edición de Alta Tensión, ¿se planeó sacar una nueva edición del libro? ¿en qué quedó?

Personalmente nunca pensé en una reedición. Hubo algunas personas que de cuando en cuando se acercaron a conversar sobre esa posibilidad pero el asunto siempre quedó en nada. Y supongo que así quedará.

Sabemos que actualmente no sigues de cerca a la escena. ¿Qué fue lo último que supiste de ella? ¿Cuáles fueron las últimas bandas que escuchaste?

Los únicos grupos que me siguen interesando son El Aire y El Hombre Misterioso. También he escuchado a Kanaku y el Tigre, Gomas, Moldes, Comfuzztible y algunos más.

Haciendo un balance de toda tu trayectoria (como cantante de una banda subte, crítico de rock en El Comercio, historiador y escritor de varios libros de rock, manager de una conocida banda, en fin, lo has casi sido todo). ¿Qué significó el rock peruano para ti, Pedro? ¿Qué te dejó el rock peruano al final de todos sus cortocircuitos?

Buenos y malos recuerdos. Y un sabor amargo en la boca.

Muchas gracias por todo tu trabajo. Creo que quien haya leído tu libro, no ha vuelto a escuchar rock peruano de la misma manera. Dicen por ahí, por ejemplo, que alguien que lo leyó, tiempo y cortocircuitos después, se animó a dictar un taller de historia del rock en el Perú. Solo por dar un ejemplo.

Si es cierto lo que dices, me alegro por ello. Aunque sé perfectamente que hay mucha gente dentro de la “comunidad rockera” que se alegró el día que me hice humo (ja).


MÁS DATOS:

Pedro Cornejo también ha escrito: Juegos sin fronteras (1994), Sobrecarga. Los cortocircuitos de la música pop contemporánea (1998), El rock en su laberinto: manual para no perderse (2004).

Y entre sus libros sobre otros temas están: Sin pena ni gloria, monólogos de un desconocido (2010), Miseria de la política (2010) y A campo traviesa. Quimeras y visiones en la aldea global (2011).


Escrito por

escarlata

Diana Joseli. Editora DIY en YouCanSayFuck.lamula.pe. En twitter estamos como @youcansayfuck. Correo: contacto.ycsf@gmail.com


Publicado en

YOUCANSAYFUCK

El rocanrol es nuestra cultura y nuestra contracultura. Foto de portada: Raúl García.